MAÑIO

Podocarpus nubigenus

El mañío (Podocarpus nubigenus) es un árbol de hoja perenne que se encuentra en las regiones templadas de los Andes de Chile y Argentina. Es un miembro de la familia Podocarpaceae y se destaca por su aspecto robusto y elegante.

Características del mañío:

  • Tamaño: El mañío es un árbol grande que puede alcanzar entre 15 y 30 metros de altura, con un tronco recto y robusto. Su corteza es de color gris oscuro o marrón, y se desprende en escamas delgadas.

  • Hojas: Sus hojas son lanceoladas, finas y de color verde oscuro en la parte superior. Son coriáceas (de textura gruesa) y tienen una disposición alternada a lo largo de las ramas. La forma de las hojas recuerda a las agujas de los pinos, pero son más suaves y menos punzantes.

  • Flores y fruto: Como muchas coníferas, el mañío tiene flores unisexuales y no produce flores vistosas. Sus frutos son arilos, estructuras carnosas que rodean la semilla, de color rojo o amarillo brillante, lo que le da un toque decorativo en el árbol durante la maduración del fruto.

  • Hábitat: El mañío crece en bosques húmedos y templados, en suelos bien drenados, generalmente en zonas de montaña a altitudes de entre 1.000 y 2.000 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra comúnmente asociado a bosques de alerces y coihues en el sur de Chile y en la cordillera de los Andes en Argentina.

  • Usos: Su madera es resistente y se utiliza en la construcción, especialmente en muebles y estructuras. También es apreciado en la industria del papel. En algunas regiones, sus frutos son consumidos por los habitantes locales.

Es un árbol de gran importancia ecológica en su hábitat, ya que proporciona sombra y refugio a una diversidad de fauna, como aves y mamíferos.